Apreciación Artística·Historia del arte

Un paseo por las pinturas de Théodore Géricault

Nacido en Francia un 26 de septiembre de 1791, durante su corta vida se destacaría por dos cosas, su talento adquirido con maestros del sistema académico y también por sus numerosos amoríos.

Estudio de desnudo masculino, por Théodore Géricault.

Proveniente de una familia acomodada en donde su padre era abogado, Théodore nunca tuvo problemas económicos de ningún tipo ni tampoco se vio afectado por los tiempos tan turbulentos por los que pasó Francia entre finales del siglo XVIII y principios del XIX. La estabilidad financiera le permitió comenzar sus estudios en las artes plásticas a la edad de 17 años en el estudio de Cale Vernet, donde estuvo por dos años y posteriormente siguió la instrucción de Pierre Guérni.

Oficial de cazadores a la carga, por Théodore Géricault. 1812.

Uno de sus primeros éxitos fue su obra Oficial de cazadores a la carga, pintura que se expuso en el Salón de París de 1812, el cual fue recibido con buenas críticas y marca el comienzo del autor por la corriente romanticista, de la cual se le considera como un pionero.

Coracero herido que abandona la línea del frente, por Théodore Géricault. 1814.

Si bien su Oficial de cazadores había sido bien recibido, obras posteriores, aunque más trabajadas como es el caso del Coracero herido que abandona la línea del frente, no fueron igual de aplaudidas por la crítica, pero lejos de desmotivar a este artista, le provocó realizar un estudio autoimpuesto de la composición que lo llevó a estudiar las obras clásicas del romanticismo italiano, empero, nunca abandonó los temas comunes como la guerra, dotándoles una esencia heroica.

Carrera de caballos en el carnaval de Roma, por Théodore Géricault. 1817.

Los caballos siempre fueron un elemento importante dentro de cualquier composición realizada por Théodore, cuya fascinación iba más allá de las pinturas, pero que lamentablemente no resultó en tan buen jinete como fue pintor, y en una de sus constantes caídas del lomo de su corcel, Théodore quedó gravemente herido, pues rompió su espalda y desarrollo una tuberculosis osteoarticular, que finalmente sería la causa de su muerte a la temprana edad de 32 años.

Antes de quedar postrado en cama durante los últimos meses de su vida, realizó varias series de pinturas con una temática alejada de sus trabajos previos, utilizando como modelos enfermos mentales que dieron como resultado algunas de sus pinturas más conocidas.

La Balsa de la Medusa, por Théodore Géricault. 1819.

– Der Ausländer.

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