Cultura

ARTE y COVID en el México actual, ¿el show debe continuar?

¿Qué está pasando con los artistas en nuestro país? 

Nos encontramos viviendo un momento histórico, no sólo en nuestro país si no que se trata de algo mundial. El COVID-19, como se le ha llamado, ha llegado a sacudir nuestra forma de vida, aquello que solíamos llamar cotidianidad se ha transformado por completo invitándonos a renovar nuestra manera de coexistir con el mundo. 

También, esta pandemia a logrado visibilizar las vulnerabilidades de un sistema sociopolítico-económico en el que nos desarrollamos, mostrando así a las victimas que quedan descubiertas y vulnerables frente a un país que mantiene a sus habitantes en constante precariedad.  

Una de esas víctimas son los artistas y trabajadores de la cultura, y no se trata de una exageración, si no de un momento para voltear a ver a este sector que tanto ha sufrido y que ahora, en esta situación, agoniza. Como menciona en su texto el Dr. Soto:

No es expresión y retórica: los artistas y trabajadores de la cultura son víctimas. El número de personas que componen este ámbito se equipara a la población total de un país, y no de los pequeños. 

Dr. Alberto Soto,

Si, es verdad, en medio de este caos mundial es momento de preguntarnos qué es lo que nos ha traído hasta este punto y qué podemos hacer para cambiar las cosas. 

Arte y cultura ¿sólo entretenimiento? 

Es importante realizar una acotación para plantear ¿a qué me refiero con el término artista? Como explica el Dr. Soto:

A toda persona que libremente crea a través de distintos lenguajes y ejerce su actividad dentro de comunidades que dialogan y se nutren de conceptos, reflexiones, denuncias, provocaciones. Artista no se define por género, no es desbancado por filosofías ni cancelado por la crítica. Lo artístico es una acción y/o resultado material o sensorial que prevalece de distintas maneras en una colectividad, en una sociedad… 

Por ello, es fundamental hacer hincapié sobre esta confusión que suele presentarse cuando el arte es tratado como una simple industria que provee de entretenimiento. El mundo del arte y la industria del entretenimiento son espacios distintos con actores diferentes. 

No obstante, frente a esta crisis, el artista y el trabajador de la cultura se han visto en una posición vulnerable, mientras algunos artistas se les mira con privilegios y se le pide que se queden en casa cuidando su salud, al trabajador de la cultura se le ha dicho que el show debe continuar, que probablemente se le deje de pagar y que quizá se recorte su plaza. 

Ahora, en este confinamiento, los sectores políticos piensan que las personas pueden ser felices en casa, con Internet viendo vídeos por demanda o realizando visitas virtuales a museos, además de actividades que nos “entretengan”, esto no hace más que hacer que la población permanezca pasiva ante algo que se está evidenciando cada día más, una CRISIS DE DERECHOS HUMANOS que estamos viviendo. 

Mientras los gobiernos le piden a los artistas y trabajadores de la cultura que sean “humanitarios” durante esta crisis y donen su trabajo para entretener de manera virtual (como si no lo hubieran hecho ya durante muchos años), los artistas esconden detrás de esos eventos virtuales, esas conexiones o las clases en línea gratuitas años de trabajo invertidos en su preparación que muchas veces no tendrán retorno, situaciones de precariedad laboral y muchos resultados de convocatorias fallidas ya que en su mayoría se tratan de becas que dicen ser plurales pero no son más que discriminatorias en su propio proceso de selección. 

Entonces pensemos ¿qué hay detrás de cada baile, de cada poema, de cada clase de pintura, de cada evento artístico gratuito? No, no confundamos al entretenimiento con el arte por favor, detrás del entretenimiento hay una industria sólida, detrás del arte, hay victimas de un sistema injusto. 

Ser artista en México, una posición vulnerable. 

Definitivamente una de las cosas que este virus nos está mostrando, a quienes quieren verlo, es la pauperización del Estado moderno. Voltear a ver al sistema cultural en México en el que se desenvuelven los artistas y trabajadores de la cultura es fundamental para comprender parte de nuestra realidad social, ya que el arte y la cultura nos edifican como sujetos y nos construyen como sociedad. 

Es imperante que a pesar de que estamos viviendo un momento histórico donde nuestra mente desea ausentarse de esta realidad compleja y vagar en el entretenimiento que se nos ofrece, es necesario hacer una pausa para analizar, para meditar, para reaccionar y ver de una forma crítica lo que se visibiliza con esta situación, una grave crisis de derechos humanos en la que vivimos a diario donde lamentablemente, en este sistema, no todos podrán sobrevivir. 

¿Observar y proteger a los artistas? 

En México el sector artístico y cultural ha sido muy vulnerado en cuestión de políticas, presupuestos y apoyos, reduciendo por lo general su capacidad de crecimiento como sector. Pero, ¿quiénes los protegen o quienes observan estas políticas y cambios de reglas que los afectan? En muchos casos se trata de grupos llamados Observatorios, que son conjuntos de profesionales, académicos, investigadores, teóricos, escritores, periodistas o estudiantes que se encargan de visibilizar estas problemáticas que afectan a distintos sectores en el país denunciando anomalías e injusticias que se presentan en las políticas públicas.  

En nuestro país existe el Observatorio de Arte y Cultura, fundado originalmente por alumnos de posgrado de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, por cuarto año consecutivo, quienes trabajan en la revisión del estado de la comunidad artística y del sistema cultural, primordialmente de México. El 16 de abril de 2020 se llevó a cabo un conversatorio denominado ‘La situación actual de artistas y trabajadores de la cultura en México’. Las personas que participaron fueron algunos ponentes de los primeros tres foros de Políticas Públicas Culturales, celebrados en 2017 al 2019. 

Conversatorio de la situación actual del arte en México

La intención de estas reuniones está en generar revisiones específicas, incluyentes, democráticas, no personalistas, con mirada local y perspectiva de género, y a través de ejes transversales: derechos humanos, transparencia, presupuesto e infraestructura. En los años anteriores se ha observado una política sistemática que ha afectado a los artistas y trabajadores de la cultura, violaciones a los derechos culturales, afectaciones al patrimonio y un desgaste de las políticas de educación artística. El Observatorio de Arte y Cultura no es una entidad política, pero sí intenta brindar información que alimente las políticas públicas y amplíe el criterio social respecto al arte y la cultura. 

El 4 de junio de 2020 tendrá lugar una siguiente sesión del Observatorio de Arte y Cultura, donde se discutirá sobre la educación artística en el tránsito de lo ocurrido recientemente, pero también en el futuro frente a un panorama adverso. Se invitará a los actores responsables de la educación artística a escuchar las discusiones que ahí se tengan, con el objetivo de que se dejen impactar por otras formas de pensamiento y otras maneras de contribuir al ejercicio público.

Es fundamental no permanecer pasivos y menos en un momento de crisis como el que estamos viviendo, donde esperemos no regresar a una “normalidad” y ser las mismas personas, sino transformarnos, edificarnos de una forma distinta y ser otros, ser mejores para trabajar en comunidad y quien sabe, quizá muchas cosas puedan cambiar.

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