Cultura

Volviendo a Persépolis: sobre el mundo y la identidad.

Marjane Satrapi nació y creció en el ojo del huracán, en una ciudad que de la noche a la mañana se convirtió de una urbe abierta al centro de poder de un estado que hoy en día sigue como uno de los bastiones del ultra conservadurismo religioso. A manera de catarsis, expuso sus vivencias en cuatro volúmenes de una de las novelas gráficas más influyentes de nuestra era: Persépolis, misma que en 2007 fue llevada a la pantalla grande, llevando así una mirada íntima, un retrato de un mundo casi invisible para el público occidental. 

Satrapi es la hija única de una familia acomodada de Teherán, Irán. Musulmana de corte progresista, la crianza de Marjane estuvo llena de influencias tanto familiares como del mundo exterior a su país natal. Fanática de las películas de Bruce Lee, calzada en zapatillas Nike y con un gusto por la música rock, la autora vive de primer mano las revoluciones culturales islámicas en Irán, lo cual iniciará su viaje de auto-descubrimiento, donde descubrirá quien es ella en realidad y qué papeles juega en la sociedad, tanto en su tierra como en el mundo.

Marjane se debate entre la vida conservadora musulmana y sus ideales liberales

Persépolis nos muestra el proceso de desarrollo de una identidad a través del tiempo y el espacio. Se nos presenta a Marjane como una niña de 10 años, con una enseñanza progresista, que emula los pensamientos e ideologías de los adultos a su alrededor, pero esto no va más allá, permea en ella, sin embargo siendo una niña apenas puede vislumbrar rasgos de una identidad. A su paso por la adolescencia, vemos como ella misma empieza a buscar una definición de su propio ser. Primero con pequeños actos de rebeldía, después en su juventud, en los círculos donde se siente hermanada. Empero, en cuanto las cosas empiezan a tomar un rumbo desfavorable, Marjane sufre una crisis que la lleva a deslindarse de diferentes rasgos que la convierten en quien es en realidad. Es hasta que su entorno la golpea, cuando se acepta y toma con orgullo todas las características que la conforman. 

En Persépolis, vemos una sociedad marcada por la prohibición y el autoritarismo

El segundo aspecto más importante a considerar, son los mundos donde se desarrolló, creció,falló y triunfó. Las luchas de poder en Irán fueron un proceso que revolucionó a la sociedad, uno que también hizo retrocesos sociales y la globalización de la dinastía Pahlavi llevó el progreso mundial a la nación. Por otro lado, estado fundamentalista cerró los horizontes a la población poniendo claramente a la cultura occidental como el enemigo. 

La vida de Satrapi la llevó a ser testigo de ambas formas de vida: el totalitarismo teocrático y el liberalismo occidental. A ella se le otorga una visión más abierta del mundo desde su infancia, se empapa de conocimiento sin etiquetas y se le permite tomar lo que ella crea conveniente de ambos mundos, aún cuando el occidente la considera muy oriental, y viceversa. Ante todo, busca siempre seguir el consejo primordial que le heredó su abuela: mantente íntegra contigo misma. 

La creación de un enemigo en el “otro” es primordial para establecer una dictadura con el consenso de la población

Aquí cabe una pregunta esencial: ¿la identidad de Marjane es un producto de sus interacciones con el mundo? ¿O es que el mundo solo es un detonante de todo lo que Marjane ya es, y sirva como un conducto para expresarlo? Considero que el ser humano no nace con una identidad, sino que a través de nuestras vivencias, sentimientos, decisiones y relaciones es como vamos formando una personalidad propia, que conjunta todos aquellos elementos que consciente o inconscientemente reciclamos de nuestro entorno, los hacemos propios, y nos presentamos al mundo diciendo “mírenme, que aquí estoy; esto soy”. 

Marjane nace y permea los productos culturales que le son dados: las películas de artes marciales, las letras de rebelión, sin embargo esa no es su identidad. Ella crece escuchando sobre las ideologías de oriente y occidente, sobre cómo hay que derrocar el régimen del Sha, y como el fundamentalismo esta mal, no obstante, Satrapi no es esa pugna. Se niega a si misma sus orígenes, pero vuelve a ellos de la mano del recuerdo de su abuela, no de si misma.

Marjane no es el lugar donde nació, no es las películas que vio, no es la ideología que profesa, ni tampoco es la profesión que eligió. Es una mezcla de todos estos elementos que ella hace suyos, que viven como parte de su esencia, su apropiación y la definición que ella le da a estos, y es de esta manera también como todos creamos nuestra personalidad mientras crecemos. Por eso no debemos olvidar el consejo que nos da su abuela: “siempre se verdadero contigo mismo”.

-Hermes


2 comentarios sobre “Volviendo a Persépolis: sobre el mundo y la identidad.

  1. El problema es que al parecer en este mundo de apariencias, la peor ofensa es la verdad o ser quien realmente eres , es extremadamente facil decirle las personas exactamente lo que quieren oir, generalmente las personas aunteticas se quedan solas.

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